Capítulo 1: Los que triunfaron al salir.

Desde la temporada 2006-07 hasta la 16-17 que acaba de terminar, más de 100 futbolistas han pasado o siguen aún en el primer equipo del R.C. Deportivo. Si vaivenes ha sufrido el propio club, este gran colectivo de jugadores no ha podido tener una suerte más heterogénea. Algunos (relativamente pocos) se han ido y han triunfado plenamente, incluso cuando no se esperaba. Otros, fueron un fracaso aquí y allá. Y los más se han ido defendiendo con esfuerzo para mantener una carrera con altibajos. Para este primer capítulo del serial nos hemos reservado a los que, una vez cerrada la puerta del Depor, han triunfado plenamente.

FILIPE

El mejor ejemplo de crecimiento exponencial y sorprendente desde la llegada de un jugador al Depor contemporáneo es el de Filipe. Este ‘flaquito’ futbolista de extraño apellido y raíces italo-polacas no parecía un brasileño al uso cuando llegó, medio rebotado de las canteras de Ajax y Real Madrid. El año de su debut, aún con Caparrós, jugó poco y no muy bien. Por eso se le atribuye a Lotina el mérito de convertirlo en un futbolista completo, un carrilero al uso que igual defiende que ataca. Durante tres años, los mejores del técnico vasco en A Coruña, formó una gran banda izquierda junto a Guardado, aunque Filipe sería casi siempre el más decisivo de los dos.

Estuvo a punto de fichar por el Barça en el verano de 2009, pero la floja oferta culé hizo que Lendoiro tensase la cuerda y finalmente lograse mantener a Filipe en el Depor, bastante en contra de la voluntad del jugador. Sin embargo, todo se olvidó rápido y el lateral zurdo empezó como una moto la temporada, dejando al equipo en puestos Champions la noche de su fatídica lesión. Ése fue el primer punto de inflexión hacia el descenso de la siguiente temporada.

Su fichaje por el Atlético le puso en el punto de mira internacional. Únicamente su año a las órdenes de Mourinho en el Chelsea se puede calificar como fallido. Con los rojiblancos es un futbolista esencial, ahora más especializado aun en tareas defensivas. Títulos a espuertas, incluidas una Liga, una Premier y una Europa League, además de su participación en dos finales de Champions en forma de derbi madrileño y la internacionalidad con Brasil. Un fenómeno.

CAPDEVILA:

Seguimos con laterales. Joan Capdevila ya triunfó, títulos incluidos, cuando jugó con el Deportivo. También es cierto que ya había debutado en la selección cuando residía en A Coruña e incluso llegó a formar parte del plantel que disputó, sin suerte, la Euro 2004. Siempre quiso mucho a la institución y a la ciudad, pero el equipo se le empezaba a quedar pequeño cuando se marchó al Villarreal. Allí fue haciéndose cada vez más importante dentro del fútbol nacional hasta lograr la titularidad en los recordados campeonatos de Europa de 2008 y Mundial 2010. Como es lógico, el pasar largamente de la treintena le llevó a un cierto declive en su rendimiento y a pasar por Benfica, Espanyol, el Northeast Utd. indio y el Lierse belga antes de probar suerte, con 39 años, en su actual club, el Santa Coloma andorrano. Con él se ha permitido el gustazo de disputar una previa de Champions.

ARBELOA

Otro campeón mundial, aunque con menos impacto en ese torneo y mucho más discutido mediáticamente. Álvaro Arbeloa permaneció en A Coruña menos de medio año, pero dejó más de un millón de euros en caja y unos fantásticos 20 primeros partidos de Liga que le sirvieron para fichar por el Liverpool. Mientras el comenzaba su ascenso a la fama, el cuadro dirigido entonces por Caparrós acentuaba su decadencia de juego y resultados.

En el club de Anfield Road no logró trofeos, pero sí continuidad en un histórico y prestigio como defensa fiable, algo que no se presumía tanto cuando fichó por el Deportivo (también procedente de la cantera del Madrid, como Filipe), En su regreso al club blanco sí lo ganó prácticamente todo, con mayor o menor participación y con más o menos críticas hacia sus capacidades y limitaciones. Ahora ya tiene 34 años y persigue sus últimos contratos después de una temporada aciaga en el West Ham, pero eso no nos puede hacer olvidar el buen poso que dejó en A Coruña y su intervención en momentos decisivos de sus clubes posteriores.

COLOCCINI

Más defensas, que son los que, al parecer, mejor suerte corren al irse del Depor. Fabricio Coloccini era una promesa nunca del todo cumplida hasta que se incorporó al cuadro herculino. Sí había tenido buenas experiencias, sobre todo en el Alavés, pero cuando decidió venir a Galicia fue porque el Milan le había condenado al ostracismo.

En el Depor fue ‘chico para todo’ y dejó al club a buen recaudo, además de con 16 millones en caja, cuando se fue al Newcastle al cierre del mercado del verano de 2008. Sus primer año en Inglaterra fue difícil, ya que este histórico equipo bajó a Segunda, pero un ascenso rápido y su seguridad en la zaga le llevaron a una titularidad casi permanente durante ocho años, portando incluso el brazalete de capitán en su última época. La única mancha en su currículum: no haberse asentado en la

selección argentina.

Precisamente fue su país (y uno de los primeros clubes de su carrera, el legendario San Lorenzo de Almagro) el destino que eligió tras un nuevo descenso del Newcastle, cuando vio que su capacidad competitiva decaía por la edad.

GUARDADO

Fichado a bombo y platillo del Atlas mexicano como una de las grandes promesas del fútbol de ese país, Andrés Guardado siempre ofreció detalles de su valor como jugador, pero nunca acabó de confirmarlos hasta su última temporada en el Depor, cuando fue esencial para el ascenso con récord de puntos del equipo dirigido por José Luis Oltra.

Posteriormente, el Valencia y el Bayer Leverkusen fueron testigos de su juego vertical por la banda izquierda, pero no fue hasta su fichaje por el PSV Eindhoven y su reconversión a mediocentro cuando alcanzó su verdadera plenitud como futbolista. En el Atlético de Madrid lo saben bien después de dos eliminatorias europeas a cara de perro, especialmente la del curso 2015-16. En Rusia 2018 podría disputar el que sería su cuarto Mundial, cuando tan solo tendrá 32 años.

PIZZI

La temporada “de los portugueses”, la última enteramente llevada por Lendoiro como presidente, fue un cúmulo de malentendidos entre futbolistas, entrenadores y afición de los que jugadores como Pizzi, de quienes se esperaba mucho, fueron claras víctimas. Entre todos ellos, ha sido el espigado atacante, cedido entonces por el Atlético de Madrid, el que más ha aprovechado sus años post-Depor. Sorprendió ya su buena adaptación a un Espanyol, el de la 2013-14, que con una mezcla de “veteranos y noveles” ocupó puestos europeos al inicio, aunque luego se desinflase.

Pero la verdadera explosión de Pizzi fue cuando el Benfica, que ya poseía parte de sus derechos, decidió finalmente apostar por él. De una forma progresiva, fue calando hondo en un equipo histórico que ha logrado arrebatar al Porto su dominio del fútbol portugués contemporáneo. Tres ligas consecutivas, algo impensable hace solo cinco años, coronan el palmarés de un hombre que es la gran sensación de la Liga NOS, hasta el punto de preverse su titularidad en la Copa Confederaciones de este verano con la selección lusa.

ANDRÉ ANDRÉ

Entre los deportivistas, relativamente pocos se acuerdan de que un tal André André pasó por el Fabril. Sí, ese André André que hoy en día es titular en el Porto y juega de vez en cuando con la selección portuguesa. Su estancia en el filial deportivista fue breve y caótica. Problemas personales de adaptación le impidieron demostrar todo lo que se esperaba de él. Se trataba de un proyecto a largo plazo, con muy buena pinta desde que se le trajo del Varzim (entonces Segunda División lusa) con 19 años recién cumplidos. Se pensaba que pronto podría incluso debutar con el primer equipo, pero en la campaña 2010-11 solo llegó a jugar tres partidos oficiales y el Fabril descendió a Tercera.

Se decidió que volviese a Varzim en 2011 y allí, nuevamente en plenitud, ayudó a su equipo enormemente. Tanto que lo fichó el Vitória de Guimaraes, uno de los clásicos ‘europeos’ de Portugal. Su ascenso fue tan meteórico que en 2015 fichó por el Porto, club en el que ya había militado su padre. De ahí a la fama internacional de la que disfruta actualmente, aunque su más reciente temporada ha sido un tanto más discreta.

RAÚL GARCÍA

Prácticamente al mismo tiempo, dos laterales gallegos y rubios empezaron a aparecer en las convocatorias deportivistas diseñadas por Miguel Ángel Lotina. El que más cuajó, dentro de lo que cabe, fue Diego Seoane. Pero buscándose la vida donde ha podido, Raúl ha terminado siendo jugador de Primera División y subcampeón de Copa.

Raúl debutó como profesional en el Calderón, cuando estaba a punto de cumplir los 21 años. Tan solo disputó cinco partidos con el Depor en Primera, además de los de aquella segunda vuelta post-lesión de Filipe que dejó sin intereses en la clasificación en la jornada 30 de la temporada 2009-10.

Coruñés de nacimiento, tuvo que volver al Fabril en la 10-11 e irse cedido al Melilla en la 11-12, campaña que el Depor, por cierto, pasó en Segunda. Decidió no renovar y probar suerte en el filial del Almería, alcanzando pronto alguna titularidad con el primer equipo en la temporada que les devolvió su plaza en la máxima categoría del fútbol español.

Por contra, en Primera no se le mantuvo la confianza y se marchó cedido al Alavés, club entonces recién ascendido a Segunda y con el que, en tres años gloriosos, también logró subir a Primera. Durante su cuarta temporada, ya en la Liga Santander, ha perdido la titularidad, pero sigue siendo importante en una plantilla que ha vivido uno de los mejores años de su historia.

PEPE SAND

Un caso curioso hasta el punto que puede sorprender su inclusión en esta lista. Pero sí, el Pepe Sand, delantero que no tuvo ocasión de marcar ningún gol en los meses que vino al Deportivo para tratar de ayudar a la salvación, ha triunfado en su regreso a Latinoamérica. Al menos, ha tenido una gran

alegría momentánea en un momento concreto. Siempre fue un delantero de rachas, de meterlo todo unos meses y largas sequías posteriores.

Así, no resulta tan raro que después de sus fracasos en equipos como Tigres y Tijuana (México) o Racing de Avellaneda y Argentinos Juniors en su país natal, recuperase su olfato goleador en Boca Unidos, equipo de Segunda División. De ahí pasó al modesto Aldosivi, en Primera, donde en pocos meses supera la decena de tantos entre varias competiciones. Entonces sí, entonces llegó su nuevo enamoramiento con Lanús, club en el que había destacado de joven. Con 35 años en su documento de identidad, el ‘Pepe’ se hartó de anotar para el equipo con el que, tan lejos como en 2007, había ganado un Torneo Apertura. Pichichi y campeón de Liga en 2016, el vilipendiado ‘tronco’ que vimos en Riazor se había vuelto de nuevo un hermoso cisne goleador. Y ahí sigue.

BABEL

Para cerrar este Top 10 de exdeportivistas triunfadores, un fichaje de Tino. Es normal que salgan pocos a colación, dado que muchos de ellos permanecen en el club. Pero es el que menos tiempo pasó en el Depor (unos mesecillos muy bien aprovechados) el que más impulso tomó durante su estancia en A Coruña. Con el Besiktas se ha salido, siendo fundamental para completar la carrera hacia la segunda Superliga turca consecutiva, algo muy importante para un club que ha vivido mucho tiempo a la sombra de sus dos grandes rivales: Galatasaray y Fenerbahce.

23 encuentros disputados entre Liga y Europa League, con ocho tantos anotados en total, han permitido al holandés ser el revulsivo necesario para una entidad algo deprimida por una injusta eliminación de la Champions. Nada mal para un atacante que llegó a A Coruña pasado de peso y con el cartel de desempleado.