César Carballeira el Adiós a un pilar en el LICEO

el adiós de un gran jugador

César Carballeira deja el Liceo. El canterano verdiblanco, una insignia del club, en el que llevaba 18 años, anuncia en sus redes sociales que pone fin a su etapa como liceísta y comunica su destino, el Reus será el nuevo camino del coruñés, que sustituirá a Albert Casanovas que por sorpresa rescindió su contrato para marcharse, camino a Portugal, su nuevo equipo el Benfica.

«Después de 18 años vistiendo esta camiseta, toca poner fin a esta etapa«, escribe. «Agradecer a todas las personas que me acompañaron, me ayudaron y me apoyaron, compañeros de equipo, entrenadores, preparadores físicos, fisios, delegados… por todo el cariño, paciencia y apoyo que me dieron y que sentí durante todo este tiempo«, añade y termina: «Agradecer a toda la gente y afición liceísta por el trato y cariño recibido cada día y cada partido. Aquí queda un liceísta, con el corazón verdiblanco y que siempre va a ser así. GRACIAS«.

A César Carballeira, me lo encuentro en el vestuario de las piscinas de Elviña, le comento que se ponga a punto, dado las lesiones en la selección y lo podían llamar en cualquier momento, en tono broma. Es cuando me confirma su lesión y lo que le provocó abandonar la selección, su cara muy seria me chocó,  lo vi muy triste, pero asumí que era por la selección, poco más tarde publica su despedida en redes sociales.

Él estuvo  en Barcelona en la preselección española para disputar el Campeonato de Europa que se disputó en A Coruña del 14 al 22 de este mes, en el que España se proclamó Campeones de Europa, donde César por culpa de esa lesión en la espalda, no pudo permanecer en el equipo y tuvo que abandonar la concentración.

César tendría el título de campeón de Europa si no fuese por esa desafortunada lesión que le privó de disfrutar, lo que tanto se merecía, en su casa, ante su gente, recogiendo el fruto de su enorme trabajo en el club de su vida, el que corre por sus venas.

Esta temporada completó su explosión, mayor confianza en su juego, con una defensas férrea, con poderío físico, además sumándose en la faceta anotadora con importantes goles, la mejor temporada de su carrera en el Liceo, asentado en el cinco titular y una referencia en la defensa verdiblanca, con nueve goles en su aportación ofensiva.

Su camino en el hockey comenzó  con cinco años en el colegio, destacó en categorías inferiores. Era el líder de una prolífica generación del 96 que se proclamó campeona de España infantil y ganó múltiples medallas en nacionales. Estuvo en la selección española sub 17 y sub 20.

Pero su camino no ha sido fácil, más en uno de los mejores equipos del mundo. Tuvo que tener paciencia. Poco a poco fue entrando en las convocatorias y después en las rotaciones hasta hacerse un fijo, un pilar en el equipo. En la selección nacional  lideró esta temporada al oro en la Taça Latina.

El Liceo pierde un pilar, un referente en el equipo, donde las últimas temporadas  ha ido perdiendo otros referentes como Jordi Bargalló y Toni Pérez.

En el femenino ya ha visto la marcha de su capitana, María Sanjurjo, que recaló en el Gijón.

El coruñés, que ha firmado por dos años más otro opcional, confía en que «el cambio que supone esta decisión sea para bien» y se muestra ilusionado antes «las nuevas experiencias y nuevos retos» que le esperan. César Carballeira fue uno de los pilares del Liceo  y ahora afronta una etapa que le puede catapultar a nivel internacional.

El coruñés que lleva desde los tres años en el Liceo, hace poco había dicho a la prensa que nunca se había planteado dejarlo, esto le dijo a la prensa :

 Ramón Canalda (histórico portero de los verdiblancos en la década de los noventa) habló con mis padres y les comentó que patinaba muy bien, y que me veía posibilidades para seguir mejorando en este deporte», relata. «Así que fui pasando por las diferentes categorías inferiores del club. Nunca dejé el Liceo ni tampoco tuve intenciones de cambiar», añade.

¿Ni si quiera se pensó irse cedido para coger experiencia en un equipo con menor exigencia para que el salto no fuese tan grande? «Pues no, no se me pasó por la cabeza. No jugaba mucho, es verdad, pero tenía minutos. Si lo piensas fríamente igual sí que podría haber sido una opción, pero nunca me lo llegué a plantear en serio», recalca.

Ahora César Carballeira, tiene que coger su maleta y buscar su suerte fuera de su tierra, desde aquí le deseamos que sea la mejor suerte, porque se lo merece como persona y como gran deportista.

El pilar del Liceo lo será en un equipo rival, ojalá podamos verlo en casa, en su equipo de toda la vida, pronto.

 

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